UNA HISTORIA DE LUCHA Y ESPERANZA: MAITENA RECUPERÓ LA PIGMENTACIÓN DE SU OJO

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Maitena, es una joven de 17 años que vive en Huinca Renancó. Su lucha comenzó desde los 7 años, cuando por un accidente perdió la visión en uno de sus ojos. Hoy su vida cambio y felizmente puede llevar una vida totalmente con normalidad, como cualquier otro adolescente de su edad.

Maitena, de 17 años, perdió la visión de su ojo izquierdo, cuando un piedra de una gomera le impacto en su cara, mientras jugaba en su casa con un amigo. Cuando cumplió sus 15 años no pidió ni regalos ni fiesta, sólo una pigmentación corneal.

Luego de vivir ese dificultoso episodio, Maitena quería ocultarse por miedo a lo que pudiera sucederle. Sin embargo, a pesar de que nunca sería la misma, siguió asistiendo a la escuela tratando así de volver a la normalidad. Sus padres durante estos últimos años agotaron todo tipo de posibilidades y mantuvieron siempre la esperanza de que su hija volviera a tener una vida normal.

Alejandra Navarro, mamá de Maitena, contó que a los 7 años jugando con un amigo, este le pega un hondazo que le dio en uno de sus ojos.

“La llevo al hospital, al otro día me mandan a Río Cuarto, cuando me la ve la doctora, me la manda a la casa a hacer reposo, a la semana la llevo nuevamente, la doctora la vuelve a revisar y me dice que la nena tiene una hemorragia interna”, relató.

“Maitena tuvo desprendimiento de retina y cornea, cuando vengo de Córdoba la ve la Doctora Ávila y me dice que sí, que la nena tenía una hemorragia interna, bueno la dejan internada, al otro día me la operan y el día lunes le hacen una ecografía para ver si la nena podía recuperar algo de la vista”, indicó.

Asimismo recordó: “esa fue la mala noticia que me tocó darle a ella, con los 7 añitos de decirle que en ese ojito no iba a ver más”

“Fue todo una lucha, me habían pasado cosas, pero nunca te las esperas, nunca pensas que te va a pasar a vos”, sostuvo.

Además agregó: “cuando le dan el alta fue duro porque ella iba al colegio, iba re entusiasmada pero como ella tenía que llevar un conito en el ojo, a la media hora la tenía que ir a buscar al colegio, porque no se quería quedar, esa parte fue dura porque era chica y a medida que iba creciendo se cubría el ojo con el flequillo”.

La mamá de Maitena explicó que gracias a los médicos que le realizaron una pigmentación en la vista, la vida de la joven pudo cambiar y ahora se anima hasta sacarse fotos con sus padres y hermanos.

Si bien, explicó que fue un camino muy duro de voluntad y constancia para la pequeña, que desde el 2009 fue atendida por profesionales en el hospital de Córdoba, hasta hace unos meses atrás en donde todo cambio. Alejandra dijo que por último fue atendida por un oftalmólogo en la clínica de Huinca Renancó, el cual le recomienda a otro profesional amigo que realizaba los llamados tatuajes de pigmentación. Hasta ese momento, dichas cirugías sólo habían sido efectuadas en adultos y desde ese momento las esperanzas de la joven cambiaron.

En pasado mes de diciembre y en vísperas de las fiestas, Maitena contó su historia de lucha para un canal cordobés, con la idea de generar conciencia en otros jóvenes y así encender la esperanza para muchas otras personas que quizás estén pasando por situaciones similares.