La Justicia federal suspendió una disposición que autorizaba a un laboratorio la venta de Misoprostol en farmacias del país.
Fue tras una cautelar que solicitaron la Asociación para la Promoción de Derechos Civiles y la Asociación Civil Portal de Belén en contra de Anmat ante la jueza Cecilia Gilardi de Negre, subrogante en el Juzgado Contencioso Administrativo Federal nº 11.

Rodrigo Agrelo, abogado de Portal de Belén, dijo que «es un juzgado de Buenos Aires que dispuso la suspensión de la venta de Misoprostol (de Laboratorio Domínguez) en todas las farmacias del país por considerar que es un medicamento peligrosísimo que solo puede usarse a nivel hospitalario, con alta vigilancia medica y no de manera domiciliaria».

Agrelo manifestó que la droga misoprostol «es un medicamento que se usa para apurar el parto, apurar las dilataciones -por ejemplo- por alguna situación de peligro en el embarazo y es un medicamento en hospitales».

El letrado recordó el laboratorio que produce la droga «solicitó que le permitieran la venta en formato propio de farmacia de cuatro, ocho o 12 comprimidos y se lo autorizó pero en el prospecto seguía figurando que sólo se puede usar en hospitales, con alta vigilancia médica».