El petitorio será puesto en circulación la semana que viene.

La Confederación General del Trabajo (CGT) pedirá al Vaticano la beatificación de Eva Duarte de Perón. El petitorio se pondrá en circulación la semana que viene, para que además cualquiera pueda sumar su firma. El miércoles 8, al día siguiente de cumplirse el centenario de Eva, se presentará en la Feria del Libro un trabajo escrito expresamente para fundamentar el pedido. Se trata de Evita Santa del Pueblo, Mujer de Dos Milenios, de Iciar Recalde, Fabián D’Antonio, Ricardo Elorza y Pablo Scolari, consignó el sitio Big Bang News.

La noticia es impactante: la abanderada de los humildes nunca necesitó ser llamada Santa por la Iglesia para ser adorada, y de hecho supo enfrentarse con el clero de su época. El prólogo del libro fue escrito por el Padre Pepe, quien afirma, tan categórico como difícil de discutir: «A esta mujer humilde llegada de Los Toldos, a la líder espiritual de la Nación, a la joven mujer que lleva su enfermedad terminal con fortaleza religiosa, el pueblo la ama». Y agrega: «El pueblo sencillo, reunido en multitudes, estará junto a Ella rezando el rosario en sus últimos días en esta tierra y no tardará en poner su cuadro en el altar de su casa o de su barrio». La presencia de un papa argentino -y. dicen algunos, peronista- parece una buena oportunidad para que el pedido prospere.

La estampita de “Eva Santa del Pueblo”

Pero ¿cuáles son los requisitos que exige el Vaticano?

Se consultó en su momento al padre Guillermo Marcó respecto de la solicitud y las etapas que debe atravesar la CGT para conseguir la beatificación de Evita: “Tiene que haber un sacerdote que postule a un candidato y el primer proceso consiste en aceptar los motivos del postulador, que debería ser un cura de donde era el candidato”, en este caso, Buenos Aires. De ahí que el pedido recayera sobre el cardenal Poli.

«Luego de reunir testimonios de quienes hayan conocido al postulante, y antes de considerarse la beatificación y canonización, el caso debe ser aceptado en Roma donde se declara a la persona ‘sierva de Dios’”, añadió Marcó.

Pero el Vaticano es categórico en este punto: “Sin una causa asumida por un postulador, no hay curso”. En otras palabras, sin un sacerdote que se haga cargo de la iniciativa, la Santa Sede no puede proceder y el pedido pierde valor.

En el caso de que Poli acepte y avance con la presentación, el candidato –en este caso Evita– debería luego ser declarado venerable por el Vaticano. Esta condición indispensable en el proceso de canonización cuenta con una serie de etapas donde un tribunal, una comisión de censores y el relator de la causa evalúan escritos y testimonios sobre el postulante para luego elaborar un documento denominado “Positivo” donde se incluyen los principales aspectos de la vida y virtudes de la persona. Tras ser discutido por una comisión de teólogos, cardenales, obispos y la Congregación para las Causas, el último paso es la firma de un decreto del Santo Padre a través del cual el “siervo de Dios” pasa a ser considerado venerable.

Para culminar con la beatificación, en principio se le debe atribuir al venerable la realización de un milagro. Dos son los milagros necesarios para ser proclamado santo. Sin embargo, si la persona fue reconocida como mártir, llegado el caso Francisco puede obviar el milagro ya que no es necesario para su beatificación.

Considerar a Evita mártir correspondería al Colegio de Cardenales, que evaluaría si sufrió persecución y muerte por defender una causa religiosa o ideológica. Sobre el caso de Eva Perón, fuentes vaticanas aclararon que “el Cristiano es mártir si muere matado no por enfermedad” y que la causa no se resuelve “por aclamación popular”.

En 2017 Francisco introdujo un nuevo motivo para iniciar el proceso de beatificación y su posterior canonización e incluyó a aquellos que “con la intención de seguir al Señor, impulsados por la caridad, han ofrecido heroicamente su propia vida por el prójimo, aceptando libre y voluntariamente una muerte cierta y prematura”. Sin descartar la posibilidad de que la solicitada de la central obrera tome vuelo, desde el Vaticano se limitaron a decir que estas características “las debe comprobar el postulador”.

En abril cuatro mártires riojanos asesinados durante la última dictadura militar fueron beatificados. Hoy la Argentina cuenta con tres santos: Héctor Valdivieso Sáez, José Gabriel del Rosario Brochero y Nazaria Ignacia March; y 13 beatos entre los que se destacan Ceferino Namuncurá y el recientemente proclamado Enrique Angelelli.

 

CGT EVA PERON